26 jul 2011

Nadie es perfecto.

Ni tú, ni yo, nadie. Pero nos complementamos bien. Somos... ¿cómo decirlo? Perfectamente imperfectos.
Hoy no quiero pensar en lo que tengo enfrente, en las cosas buenas o malas que les ocurren a los demás. Por un día, sólo por un día, voy a ser egoísta. Hoy miraré lo que tengo a mi lado, la imperfección a la que amo. Eres desordenado, con mala memoria, nunca llevas reloj y el café no te sale del todo bien, pero no me importa, porque las cosas que no me salen bien, las haces tú por mí, y al revés.
Tal vez nunca te lo haya dicho, pero te quiero, te adoro y te necesito cada día más.

2 comentarios:

  1. Soy tu segundo seguidor, te sigo, devuelves?
    Un beso, desde http://paraalimentarmedetisolonecesitotuaire.blogspot.com/

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  2. Muchas gracias Dani, claro que devolveré :)

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