31 jul 2011

El ambiente estaba cargado, había mucha gente. Hora punta en un autobús metropolitano que llevaba al centro de la ciudad. Y ahí estabas tú. Tu cartera ya me era familiar, y aquel reloj que hacía tic tac, que yo no oía, pero lo intentaba escuchar. Era una locura, salir media hora antes para encontrarme contigo, cruzar una mirada y si la Diosa Fortuna estaba de mi lado, decirnos un "buenos días".
Los minutos pasaban, y yo seguía siendo un mar de dudas. Las paradas iban pasando y no me decidía. Había estado toda la noche pensando qué hacer, si contarte la verdad o no, a tí, que seguramente pensabas que era una persona más que viajaba en un autobús.
Un ataque de valentía o de histeria acumulada. Mis piernas se levantaron del asiento aen el que estaba sentada y mis manos se agarraron a los barrotes para evitar caer. Mis pies anduvieron hasta tí, hasta tu ladeo, hasta tu asiento. Mis labios se movieron y dijeron un nervioso "¿Está ocupado?" Tu cabeza se movió diciendo un no, y tus labios produjeron una sonrisa, dejando ver tus preciosos dientes. Me senté y mi cuello giró hacia tí. Tú me miraste, diciéndote para tí "¿Qué hace?" Y ahora sí, mis labios empezaron a moverse. A moverse de verdad, a decir las palabras que tanto había ansiado decir.
Te sorprendías, sonreías. Y a mí me hacía sentir más segura. No sabía si tú sentirías lo mismo, pero...
Al final, te acercas y me das un beso, en los labios. Y me dices: "Hasta mañana" y me das un papel. Ponía: "Te quiero, y siempre te he querido"

2 comentarios:

  1. Te sigo, me sigues? :)
    http://alllikedangerous.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  2. que lindo :) te sigo!

    te espero por mi blog :)

    http://somethingstriggeredmma.blogspot.com besos ♥

    ResponderEliminar